Durante décadas, Francia ha visto pasar las mayores revoluciones tecnológicas de nuestra época.
- Internet.
- Las redes sociales.
- La nube.
- Los smartphones.
- La inteligencia artificial.
- La blockchain.
Con cada revolución, las empresas que transformaron el mundo se construyeron en otros lugares.
Pero el verdadero reto quizá no sea tecnológico.
Lo más inquietante es que hemos perdido progresivamente la confianza en nuestra capacidad para construir grandes empresas en Francia. Muchos emprendedores, ingenieros, investigadores e inversores han terminado pensando que, para tener éxito, había que marcharse.
Nuestro talento cruza fronteras. Nuestras innovaciones a veces financian los éxitos de otros. Nuestra ambición colectiva se ha ido debilitando poco a poco.
Y sin embargo, algunos eligen otro camino.
El de construir aquí.
- A pesar de las restricciones.
- A pesar de las dudas.
- A pesar de los obstáculos.
Desde hace más de dos años, ese es exactamente el camino que hemos elegido con OZAPAY.
Una convicción ante todo
No construimos simplemente una aplicación.
Construimos una infraestructura europea pensada para devolver a los usuarios el control de su dinero, de sus activos digitales y, mañana, de su identidad digital.
Nuestra visión se basa en unos principios sencillos.
- El usuario debe seguir siendo propietario de sus activos.
- La tecnología debe estar al servicio de la libertad, no de la dependencia.
- La innovación puede nacer en Francia y proyectarse a nivel internacional.
Creemos profundamente que la próxima generación de líderes tecnológicos puede ser francesa.
Siempre que nos atrevamos a construir.
Dos años de construcción
Desde nuestra creación, hemos preferido avanzar en silencio antes que multiplicar los anuncios.
Hemos dedicado estos dos últimos años a:
- Desarrollar nuestra tecnología.
- Validar nuestros primeros casos de uso.
- Construir una comunidad comprometida.
- Firmar nuestras primeras asociaciones.
- Demostrar la viabilidad económica de nuestro modelo.
Hoy, estos cimientos son sólidos.
Nuestras pruebas técnicas existen.
Nuestras pruebas comerciales también.
Ha llegado el momento de acelerar.
Preparamos nuestra Seed
Tras haber financiado nuestro desarrollo durante más de dos años gracias a la confianza de nuestros primeros inversores, ahora preparamos nuestra ronda de financiación Seed.
Esta nueva etapa debe permitirnos:
- Acelerar el desarrollo de nuestro producto.
- Reforzar nuestros equipos.
- Desplegar nuestra visión a escala europea.
- Construir una alternativa soberana en el universo de los pagos y los activos digitales.
Nuestra ambición va mucho más allá del simple pago con criptomonedas.
Queremos participar en la construcción de una nueva generación de servicios digitales donde cada uno recupere el control de sus datos y de su patrimonio.
La soberanía es un proyecto colectivo
La soberanía digital no se decreta.
Se construye.
Empresa tras empresa.
Producto tras producto.
Emprendedor tras emprendedor.
Cada sociedad que decide crear en Francia participa en este esfuerzo.
Cada inversor que apoya estos proyectos contribuye a construir una economía más fuerte.
Cada usuario que elige una solución europea también participa en esta transformación.
El momento de actuar
Podemos seguir mirando cómo las grandes innovaciones nacen en otros lugares.
O podemos decidir convertirnos en sus constructores.
En OZAPAY, nuestra elección está hecha desde hace tiempo.
Construimos.
Aquí.
Por Francia.
Por Europa.
Y por todos aquellos que piensan que todavía es posible hacer emerger a los campeones tecnológicos europeos.
La próxima revolución no será solo tecnológica.
Será impulsada por quienes hayan elegido construir en lugar de observar cómo lo hacen otros.
J. Decottignies, CEO Ozapay